12 oct. 2010

Ella, Él y Aquella

Él no se siente agobiado por nada en particular, él no sabe lo que es cansarse o incluso enojarse. Él sólo sabe que nada le costó menos que llegar acá y eso debe significar algo. Él sabe que ella podría estar cuando la necesite, él supo ganarsela con amor y confianza.
Ella es una obsesión constante, una maquina de imaginar, confundir y relatar historias que nunca terminan y que tampoco se sabe como empezaron. Ella pocas veces termina de contar sus historias, odia el cigarrillo, pero sin él no vive, sin él no vive. Aquella es indiferente al relato, pero conviene conocerla. Una hippie venida a menos, con una indefendible personalidad "made in" Carrie Bradshaw, con contrastes que pueden hacerte quererla. Con gestos que son su marca, ama a todo lo que los demás odian de ella, lo que se supone socialmente odiable, aquella lo aprecia y muestra como tesoro.
Él se supone tranquilo, dispuesto a vivir y ya. Ella se dispone a crecer. Aquella se dispone a tenerlo.
Él ama las cosas naturilegales que entren en un cigarrillo. Tiene un olor que lo hace único, al menos para ella. Ama la música y su verdadero amor es un piano heredado. Conoce cada rincon de sus espacios, aparenta una seguridad que te hace amarlo. Aparenta demasiado.
Ella comparte el amor por la naturaleza. Su sabiduría está en los libros de garcía Márquez y Rubén Darío. Su filosofía con Sui generis, pero no es hippie, no. Nunca pudo ubicarse con nadie. Se supo distinta desde el comienzo y así llego hasta sus brazos.
Aquella es desconocida. Independiente por demás. completamente despreciable, completamente exagerada, simplemente no hacía falta. Sin embargo, podrían ser excelentes amigas, sino fuera por él. La vida decidió separarlas, enfrentarlas. Destino arrogante, debes arriesgarlo todo constantemente en esta vida, aún sabiendo que hay una sola.
El destino no sólo no quiere que estén juntos los destinados, sino que pretende enfrentar pares, para reirse cada vez que alguna llore.
¿Cómo funciona esto?...
Cada vez que uno gana otro debe perder. Así parece ser. Cuántas veces mi fortuna habrá hecho trizas la suerte ajena.
Ella supo esto de antemano. Sus vastas lecturas le dieron agilidad y experiencia que adquirió por medio de imaginaciones ajenas, compara sus sentimientos con los que pudo tener Amaranta o José Arcadio.
Ella se supo intrusa en su mundo. Nunca se sintió parte de nada con él. El destino la puso en su lugar de perdedora y le ofreció el mejor asiento para ver como su corazon se destruye. Le dió todas las armas y cualidades  para nunca rendirse, pero tambien le ofreció una batalla que nunca ganaría. Ella lo sabía, pero su genetica predeterminada hizo que ese imposible fuera lo que más quisiera tener. Aquella, es la clara ganadora del combate. aunque no lo sepa aún. Todavía les queda mucho por sufrir.
Ellos están destinados a ser. Las fotos lo demuestran. Su compatibilidad es extrema. Son lo que siempre debió ser. Son lo que deben ser y nada más. Así de simple. Ellos son y siempre van a ser. Aparentemente. Ella es la que no debió ser jamás. Ella se sabe ajena. Pero intenta romper su molde. Cada uno es libre en si mismo. Conociendolo al destino y lo intrincado que puede llegar a ser. No estaría de más sospechar que quizas, es todo un engaño. Quizas ella sea, pero no por ahora, quizas deba esperar a que él lo sepa. Quizas deba esperar a que él la haga. Todo se transforma de nuevo. La esperanza crece. De pronto se vuelve parte de él. De pronto comienza de nuevo.

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